Un misterio en Madrid ¿Quién es Arín Dodó?

¿Es un colega cubano de la Reina de Inglaterra? ¿O una bailarina extraterrestre? ¿O un hombre que escupe fuego? ¿O meramente una colección aleatoria de sonidos? Arín Dodó es una bailarina embutida en un traje de aluminio meneándose a ritmo flamenco un día o una canción en la que aparece un disparo semejante al de la banda sonora de un Spaghetti Western el siguiente. Es un “Rey Africano” anticastrista sentado en un trono leyendo poesía dedicada a la Reina de Inglaterra; es también una jungla de letras relacionadas con duendes de leyendas alemanas, los Kobold, duendecillos habitantes de La Selva Negra, que se dedicaban a la minería. Cuando recogían el mineral, despreciaban la mena, que es la parte valiosa del mismo, y recolectaban la ganga, parte del mineral sin valor material. Arín Dodó no está interesado en las manifestaciones artísticas bien consideradas, le llama más la atención el arte marginal, inservible, el no- arte. Rechaza radicalmente los conceptos clásicos de belleza; los regidos por las proporciones áureas, y propone una nueva forma de apreciar el arte y la música en particular, y la vida en general.

Aquí presentan al Ser que les ilumina: toma forma de Cazo y es el que da las instrucciones de lo que debe hacer y decir el Sr. Arín Dodó, su emisario en la Tierra. Es un ente sublime y también, algo ridículo y  es quién dispone desde las profundidades del Averno. El Sr. Arín Dodó sólo es su portavoz.

Atentamente, J.G. Entonado & Arín Dodó (www.arintonadodo.com)